Han pasado muchos años desde que empecé a escuchar La Rosa De Los Vientos en Onda Cero. Fue hace casi una década cuando descubrí este magnífico programa y ya no me pude desenganchar.
Ayer, sorpresivamente, un ataque al corazón nos quitó a uno de los mayores, si no el mayor, divulgador de la historia en este país. Una voz grave, inconfundible y expresiva que te llegaba tanto por los oídos como por la vista en cada uno de los muchos libros que escribió. Un hombre especial, que rodeado de amigos nos ha hecho las aburridas madrugadas más amenas, divertidas, interesantes, misteriosas... Cualquier calificativo se queda corto ante el mejor programa de radio que se viene haciendo desde hace una década.
¡Fuerza Y Honor Por Siempre Maestro!